Después de la fiesta me fui para mi casa con José. La verdad es que él iba un poco colgado. Cuando llegamos me despedí de él , la verdad me daba miedo que fuera solo por ahí borracho pero mis padres no dejarían que se quedara a dormir. Cuando se fue , subí a mi habitación y me tiré en la cama y me quede frita. Un mensaje me despertó de repente . Era de Megan, mi ex – mejor amiga. Supuse que sería para contarme que la fiesta fue un desastre y que no volvería a ir a una de mis fiestas, pero me daba igual lo que dijera esa puta. Miré el móvil con cara de zombi y vi el mensaje que ponía:
“Buenos días princesa, me parece que tu príncipe ayer tuvo más marcha de la cuenta ¿no?”
Me quede un poco atónita con ese mensaje , así que le respondí rápidamente:
“ ¿Qué quieres decir con eso Megan?”
Tenía hambre, así que fui a la cocina para coger unas galletas y un zumo, aun seguía con el vestido de anoche. No sé cómo pude dormir con él, era súper incomodo. Decidí cambiarme y ponerme el pijama. Subí a mi cuarto y vi que tenía un mensaje nuevo de Megan , lo leí y ponía:
“ Ah , ¿No te lo ha contado?, ayer se enrollo con Miranda”.
Cuando leí eso , me quede pensando, seguro que era un truco de Megan o algo así , así que no le contesté y seguí con lo mío. Me duche y me puse el pijama. Estaba preocupada por el mensaje que me había mandado Megan, ¿ Y si es verdad?, necesitaba pruebas. Me tranquilice pensando en que él nunca haría eso, que solo me quería a mi y esas cosas. Hasta que vi otro mensaje de Megan en el que ponía:
“ Mira esta foto si no me crees, los pillé ayer por la tarde…antes de la fiesta,
Cuando vi aquella foto lo único que pude hacer en ese momento fue llorar. No me salían las palabras. Ese era José , estaba claro y la otra Miranda. Me entró mucha rabia por dentro. Sentía como si me hubieran clavado un cuchillo o algo peor. No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar. Decidí llamar a Sandra cuanto antes para que me aconsejara.
*Narra Sandra*
Me alegré al verlos tan bien como siempre. Me fui a ducharme , me dirigí a mi cuarto y cogí el albornoz y la ropa. Me aclaré el pelo y tal y salí de la ducha. Tenía la música del móvil a todo volumen. Cogí el ordenador y me metí en Twitter. Al cabo de un cuarto de hora, cogí mi móvil y vi que tenía 15 llamadas perdidas de Sonia.
Cuando leí eso , me quede pensando, seguro que era un truco de Megan o algo así , así que no le contesté y seguí con lo mío. Me duche y me puse el pijama. Estaba preocupada por el mensaje que me había mandado Megan, ¿ Y si es verdad?, necesitaba pruebas. Me tranquilice pensando en que él nunca haría eso, que solo me quería a mi y esas cosas. Hasta que vi otro mensaje de Megan en el que ponía:
“ Mira esta foto si no me crees, los pillé ayer por la tarde…antes de la fiesta,
Cuando vi aquella foto lo único que pude hacer en ese momento fue llorar. No me salían las palabras. Ese era José , estaba claro y la otra Miranda. Me entró mucha rabia por dentro. Sentía como si me hubieran clavado un cuchillo o algo peor. No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar. Decidí llamar a Sandra cuanto antes para que me aconsejara.
*Narra Sandra*
Me alegré al verlos tan bien como siempre. Me fui a ducharme , me dirigí a mi cuarto y cogí el albornoz y la ropa. Me aclaré el pelo y tal y salí de la ducha. Tenía la música del móvil a todo volumen. Cogí el ordenador y me metí en Twitter. Al cabo de un cuarto de hora, cogí mi móvil y vi que tenía 15 llamadas perdidas de Sonia.
-La madre…! -dije sorprendida- Haber, que quiere.
*Conversación telefónica*
Bip, bip, bip…
-¿S-Si? -dijo Sonia llorando.
-Tía, soy Sandra, ¿que pasa? -dije preocupada.
-San-Sandra…Esta mañana he recibido un mensaje de Megan, y… -paró de hablar y empezó a llorar.
-Haber cielo, tranquilizate, ¿qué ponía en el mensaje?
-Megan
ha empezado diciendo que José se había líado ayer con Miranda , y claro, al principio no le creí, porque
es muy puta y mala persona… Total que…-hace una pausa para soltar
algunas lágrimas- …no le he hecho caso, pero después me ha mandado una
foto besándose con ella… -y cuando acabó de explicármelo todo, empezó a
llorar desesperadamente.
-Joder…
Menudo imbécil… Haber, tía, tranquilizate, ¿has llamado a José? A lo
mejor la puta de Megan ha hecho un montaje, o es otra persona o algo…
-Sandra,
esa es la ropa que llevaban ayer en la fiesta José y Miranda. Además, en la fiesta, vi como se miraban, pero no le di
importancia porque, no se, yo pensaba que era la única, que solo tenía
ojos para mí…-siguió llorando. En ese momento yo no sabía que decir, me
cayó una lágrima al recordar a mi único novio. Él siempre me decía lo
mismo, "Sólo tengo ojos para ti". Definitivamente, odiaba a los tíos aún
más.
-Verás, Sonia, como decirte que… Las cosas que te dicen los tíos, te hacen sentir única, pero…
-Sí,
lo sé, resulta que tratan así a todas. Te haces ilusiones pensando que
te ama muchísimo, y que eres su princesa. Pero no, solo eres una más.
-Exacto… Bueno, tía, ahora voy a tu casa, llamamos a José y lo aclaramos todo.
-Pff, vale, te espero…
-Venga guapa, un beso. Y mándale a la mierda anda. -las dos soltamos una pequeña risita, y después colgamos.
*Fin*
En
ese momento odiaba a José con toda mi alma. No solo porque le había
engañado a Sonia, sino porque era otro tío más. Otro asqueroso de esos
que te hacen sentir una princesa, para luego hacerte sentirte una
mierda.
Cogí el móvil y las llaves, vi una foto mía, de mi hermana, de Sonia y de José, la cogí enfadada y la tiré a la basura.
Pasé por el cuarto de mi hermana para avisarle de que me iba.
-Paula,
me voy a casa de Sonia, que ha habido un problema con José… -justo
cuando abrí la puerta, pillé a mi hermana y a Tommy a punto de besarse-
Perdón si interrumpo…-dije riendo.
-Tranquila
Sandra, n-no es lo que parece…-dijo Paula separándose- Bueno, vale,
vete, pero no vuelvas muy tarde que tenemos que hacer las maletas,
¡mañana a Londres!
-Que si cielo, venga, adiós -le di un besito en la frente y sonriendo salí de casa.
En
la parada del autobús, mientras lo esperaba, vi una abuela con una
camiseta de One Direction, mi grupo favorito. Al principio me quedé con
cara de 'Ola k ase?' , y luego empecé a reirme. Después vino el autobús y
me subí a él.
*Narra Paula*
'Mato
a mi hermana.' Fue lo primero que pensé nada más entró en la
habitación. Pero, cuando se fue y Tommy volvió a acercar su cara a la
mía, me quedé quieta. '¿Qué estoy haciendo? ¿Me estoy enamorando? No,
venga Paula, déjate de jueguecitos que todos los tíos acaban
haciendo daño' Reflexioné, y cuando Tommy estaba apunto de besarme, me
levante de la cama y me dirigí a la puerta. Él se me quedó
mirando extrañado, yo pensé si estaba haciendo lo correcto, me tiré el
pelo hacia atrás, y abrí la puerta.
-Perdona
Tommy, es que se ha hecho tarde, y tengo que hacer la comida, y
preparar todo para Londres… -dije mirando al suelo y rascándome la
oreja, que es lo que siempre hago cuando estoy nerviosa.
-Claro,
entiendo… -contestó Tommy, que sabía perfectamente que lo que me pasaba
en realidad era que no me quería enamorar. Caminó hasta la puerta.
-Bueno, pues ad… Un momento, que te vas a Londres… Esto se merece una
despedida especial, ¿no? -dijo sonriendo-
-Of course -reí y le di un beso muy cerca de los labios, cuidadosamente- Te echaré de menos, mucho.
-Y yo princesa. Recuerda, cuando vuelvas, serás solo mía.
-Sí -sonreí- Hablaremos por whatssapp y todo eso.
-Claro, te quiero. -y en ese momento se fue, sin saber que mi verdadero príncipe estaba en Londres.
*Narra Sandra*
Llegué a casa de Sonia, llamé a la puerta y allí la vi. La pobre estaba destrozada. Ella, nada más abrirme, corrió a abrazarme.
Cuando me soltó, subimos a su habitación y ella, más detalladamente, me explicó todo y me enseñó la foto.
-Necesito tu ayuda, Sandra, si no lo arreglo antes de que te vayas, no creo que lo haga nunca…
-Venga
cielo, no digas eso, que seguro que fue un error -dije intentando
animarla, aunque las dos sabíamos perfectamente que en realidad José era
un capullo- Vamos a llamarle.
Sonia marcó el número, y al cabo de 6 bip's, José contestó.
*Conversación telefónica*
-¿Diga?
Sonia tragó saliva y, tragándose las lágrimas, empezó a hablar.
-José, soy Sonia…
-Ah, hola cariño -dijo José sin mucho entusiasmo-
-De cariño nada, que Megan me ha enseñado la foto.
-¿La foto? ¿Qué foto? -preguntó curioso.
-Ya sabes, la que sales liándote con Miranda -y empezó a llorar-
-Sonia…
-Ven a mi casa. No están mis padres y necesito hablar contigo.
-Va…
Y antes de que José pudiese contestar, Sonia colgó y le cayeron algunas lágrimas.
*Fin*
Yo ya sabía como recibir a José, con una buena bofetada, pero de las buenas.
-Nena,
cuando venga, no tengas piedad, no te creas nada de lo que te diga,
¿entendido? N-A-D-A -le dije- Ya has podido comprobar que él solo es un
capullo mentiroso.
Sonia seguía callada.
Fue
al baño y se arregló la cara. Llevaba todo el rímel descorrido, y no
quería que su novio, o mejor dicho ex-novio, le viese así.
Llamaron a la puerta, y como ella estaba en el baño, abrí yo.
-¿Está So…-y antes de que pudiera acabar, ostión que le pegué.
-Imbécil.
En ese momento, me aparté para que José pasara, y detrás mío estaba Sonia, que se había quedado sorprendida, al igual que él.
-Hola cielo -dijo José mientras le daba un beso a Sonia, pero está se aparto.
-Ah, que ahora, encima de haberme engañado, ¿tienes la cara de llamarme 'cielo'?
-Haber, deja que te lo explique -ni Sonia ni yo replicamos. Esperamos unos minutos a que él contestara, pero nada.
-No
se te ocurre ninguna excusa convincente, ¿no? Pues mira ya te voy a
dejar yo las cosas claras. -dijo Sonia enfadada, nunca le había visto
tan enfadada- Se supone que yo era tu princesita, que yo era la persona
que iba a pasar toda la vida a tu lado. Todas esos piropos, y esos
'Buenos días, princesa', eso me hacía sentirme especial. Pero no, tu no
eras más que otro capullo que va rompiendo corazones por ahí, que va
creando ilusiones a unas verdaderas princesas, que juega a dos bandos.
Pero esta vez te has equivocado de chica. Vas a estar toda la vida
arrepentido de esto. Y siento decirte esto, pero nunca vas a ser feliz.
Utilizar a las chicas no te hará feliz. Yo ya estoy harta, puedes decir
lo que sea, que te liaste con Miranda porque era una apuesta,
o por lo que sea, y a lo mejor te perdono, pero que me hayas roto el
corazón a mí y a a todas las chicas con las que has estado, no. Eso no
tiene perdón.
-No tienes razón en nada de lo que dices…
-Anda -interrumpí- Ahora que ya tienes claro que Sonia te odio, coge tu orgullo y tu envidia y sal por esa puerta.
Después
de que Sonia le soltase su discursito y yo le hiciese una conclusión,
José salió de la casa, pero no tenia tristeza en los ojos, tenía odio.
Imbécil.
Una hora después, me despedí de Sonia.
-Pf, tía, gracias por ayudarme, no se que habría hecho por ti, pásatelo muy bien por Londres, y ya me contarás.
-Denada Sonia. Te traeré algo de allí.
-Obvio, te quiero.
-Y yo.
Las dos sonreímos y yo me fui a mi casa. Le echaría de menos.
